
Decia la canción, "Cuando muere el cantor muere lavida", nunca tubo mas razón que en este caso, la perdida de estos dos seres maravillosos, solo nos sume en una zozobra que nada ni nadie podran mitigar estamos huerfanos, si, huerfanos en nuestra ansia por labusqueda de la belleza y ya nada lo remediará, hemos quedado desamparados en este muundo de oropel ficticio y de balores desteñidos, ahora tendremos que valernos por nosotros mismos en esa procelosa singladura que es la busqueda de la belleza, porque Antonio y Mario nos han dejado para no volver.

¿Para no volver?, tal vez no por que dejaron tras de sí un legado que perdurará a pesar de modas y modismos, a pesar de los pesares y aun que le pese a quien le pese no se han ido del todo aun podemos escucharlos y leerlos, aun podemos emocionarnos y llorar de alborozo con esas pequeñas y grandes maravillas que crearon para nosotros y la posteridad.

Es el tiunfo del hombre y su ingenio es la sublimación de la evolución de la cultura, es el crisol donde se forjan los sueños.

Gracias Antonio, gracias Mario por que vosotros mas que nadie supisteis criarnos en la humanidad.
DEDICO ESTA ENTRADA CON CARIÑO A ELENA CLASICA QUE SÉ QUE LOS AMA A LOS DOS.

